lunes, 19 de octubre de 2009

“Muchos lo somos pocos lo sabemos…”



Libérate de la Codependencia.

La codependencia es un trastorno producto del entorno en el que hemos crecido y en el que nos han educado. La persona que es codependiente sufre por cosas por las que realmente no le corresponde sufrir, monopoliza el sufrimiento ajeno y lo hace suyo, al mismo tiempo que se olvida de sus verdaderos problemas, los propios.

 Para la redacción de este artículo me he apoyado en el magnífico libro de Melody Beattie “Libérate de la Codependencia”, editado por Sirio (Titulo Original: Codependent No More. Hazelden Foundation) que desde aquí recomiendo. Yo lo he leído varias veces y he trabajado mucho con él, aun así sigo recurriendo a su lectura en momentos difíciles cuando necesito reafirmarme y conseguir esa paz interior que sólo te da el saber que no estas sólo.

 Creo que la idea más importante que es conveniente que nos quede clara es que con algo de esfuerzo por nuestra parte podremos dejarnos de comportar de manera codependiente con lo que conseguiremos que nuestra calidad de vida mejore enormemente (lean bien mis palabras, porque no digo que podamos dejar de serlo).

 La conducta codependiente está enquistada en la sociedad a la que pertenecemos y en nuestro entorno familiar, porque es de ahí de donde nosotros la hemos aprendido y terminado aceptando como un comportamiento correcto. Muchas veces queda enmascarada dentro del “ser buenas personas”, “un buen hijo”, “una buena madre”… lo cual hace que sigamos estancados en una forma de pensar, sentir y comportarnos que nos hace sufrir inútilmente y que no nos hace ser mejores personas.

 Es también importante señalar que la codependencia puede afectar sólo a una parcela de nuestra vida, podemos tener un comportamiento correcto en el trabajo, socialmente o con los amigos, y que sin embargo nuestra faceta codependiente sólo se desate en la vida familiar o en las relaciones de pareja.

 Como dice Melody Beattie “La codependencia es un modo de satisfacer las necesidades que no satisface las necesidades”. Vivimos dentro de una fantasía, normalmente no reconocida, basada en ideas erróneas como la de que “podemos cambiar a las personas que nos rodean” y aunque todo nuestro esfuerzo no nos conduzca a nada, nosotros creemos que sí lo hace, que está dando sus frutos y que si no son los suficientes es porque aun nos debemos esforzar más.

 “Somos rescatadores, los que lo logramos todo. Somos madrinas o padrinos del mundo entero, como dice Earnie Larsen. No sólo satisfacemos las necesidades de la gente, sino que nos anticipamos a ellas. Arreglamos los asuntos de los demás, les enseñamos, nos afligimos por ellos”. Melody Beattie.

Por alguna razón en algún momento de nuestra vida asumimos que nuestra obligación o deber era cuidar de los demás, que esa manera de actuar nos ennoblecía y nos confería nuestro valor más intrínseco como personas. Es por eso que podemos malgastar nuestra vida rescatando a las personas que nos rodean.

 Rescatar, consiste en hacer cosas por los demás que son perfectamente capaces de hacer por si mismos y que probablemente deberían estar haciendo. En las palabras de Scott Egleston, a quien Melody Beattie cita en su libro:

 “(…) rescatamos cada vez que nos hacemos cargo de las responsabilidades de otro ser humano, de los pensamientos, los sentimientos, las decisiones, la conducta, el crecimiento, el bienestar, los problemas o el destino de otra persona”.

 Lo paradójico es que una persona equilibrada y emocionalmente estable no aceptará que nadie le rescate, entre otras razones, porque ella misma es perfectamente capaz de identificar y resolver sus problemas. Es por eso que como bien entendió Stephen B. Karpman, terminamos rescatando víctimas, que no sólo aceptan ser rescatadas, sino que refuerzan todos nuestras conductas y comportamientos rescatadores, al menos al principio.

 “Las víctimas en realidad son capaces de cuidar de sí mismas, aunque ni nosotros ni ellas lo admitimos. Generalmente nuestras víctimas están en una esquina del triángulo, simplemente esperando a que nosotros hagamos el primer movimiento y saltemos dentro del triángulo con ellas.” Melody Beattie

 La codependencia se puede entender como una cierta adicción a las personas, nuestra “droga” por así decirlo, son las personas que dejan que desempeñemos nuestro role favorito, tanto es así que nosotros pasamos a ser controlados por esa necesidad de reafirmarnos con ese comportamiento. Frecuentemente el codependiente termina enamorándose o quedando estrechamente ligado a una persona alcohólica o con algún otro trastorno compulsivo, lo cual termina por abocarle sin remedio a su destrucción emocional si es que no toma medidas antes.

No se puede cambiar a las personas

Cuidar y rescatar de los demás es una manera de escapar de nuestros problemas. Es una conducta basada en una premisa falsa, ya que no se puede cambiar a las personas. Desde luego que las personas cambian, pero lo hacen cuando ellas quieren, cuando les llega su momento y cuando están preparadas para hacerlo.

 El intento de controlar y dirigir el cambio de las personas, nos hace que quedemos a merced de éstas. El controlador pasa a ser controlado. Y si ya de por si es malo ser controlado por alguien aun es peor ser controlado por la enfermedad de una persona, ya sea el alcoholismo, la ludopatía o un desorden de alimentación.

 Uno de los párrafos que más me impacto del libro de Melody Beattie es el siguiente:

 “A fin de cuentas, los demás hacen lo que quieren hacer. Se sienten como se quieren sentir (o como se están sintiendo), piensan lo que quieren pensar, hacen las cosas que creen que necesitan hacer y cambiarán sólo cuando estén listos para cambiar. El hecho de que ellos no tengan razón y nosotros si, no importa. Tampoco importa que se estén lastimando a si mismos. No importa el hecho de que nosotros podríamos ayudarles si nos escucharan y si colaboraran con nosotros. NO IMPORTA. NO IMPORTA. NO IMPORTA, NO IMPORTA (…) La única persona a la que puedes o podrás cambiar es a ti mismo. La única persona a quien te corresponde controlar eres tú.”

 Muchas personas establecen relaciones llamadas "ni contigo ni sin ti", personas que no son felices ni con pareja ni sin ella, entran en un círculo vicioso de codependencia.

 La palabra asusta a muchos pues la relacionan con adicciones y ellos suponen que no las tienen, pero se puede ser adicto o dependiente casi a cualquier cosa, incluido el amor.

Estas personas inventan cualquier excusa para no salir de la relación que los agobia ya que temen enfrentarse a los cambios que esto implica, reciben mal trato de parte de sus parejas y sin embargo, continúan en la relación

 ¿Quiénes son codependientes?

 Son codependientes aquellas personas que han vivido con alcohólicos, drogadictos, jugadores, comedores compulsivos, fanáticos del trabajo de un chat , del sexo, celosos , criminales, adolescentes en rebelión, neuróticos, enfermos mentales severos u hombres violentos durante algún tiempo prolongado.

 

Se dice que la CODEPENDENCIA ES UNA MANERA DE SATISFACER LAS NECESIDADES QUE NO SATISFACE LAS NECESIDADES. Se hacen cosas incorrectas por los motivos correctos. ¿Se puede cambiar? ¿Se aprenden conductas más sanas?. Quizá no puedan aprender LA TOTAL SALUD MENTAL, ESPIRITUAL Y EMOCIONAL pero si conductas más sanas, pueden aprender a hacer las cosas de otra manera. Se puede cambiar. La mayoría de la gente quiere estar sana y vivir sus vidas lo mejor posible. Pero no saben actuar de otra manera. No saben qué hacer. La mayoría de los codependientes han estado ocupados respondiendo a los problemas de otras personas y no han tenido tiempo para ocuparse de sus propios problemas.


BAJA AUTOESTIMA

 Los codependientes tienden a: 

 Buscar desesperadamente amor y aprobación. 

Culparse y criticarse por todo, aún por su manera de pensar, de sentir, de verse, de actuar y de comportarse.

Rechazar cumplidos o halagos y deprimirrse por la falta de ellos (privación de caricias)

Sentirse diferentes del resto del mundo.

Temer al rechazo. 

Víctimizarse. 

Les cuesta trabajo tomar decisiones. 

Esperar la perfección de sí mismos y se culpabilizan y avergüenzan de ser lo que son. 

Consideran que sus vidas no valen la pena por eso tratan de ayudar a otros a vivir su vida y obtienen sentimientos artificiales de autoestima ayudando a los demás. 

Desean que otros los estimen y los amen. 

Se conforman con sentir que los necesitan. 


REPRESIÓN

Muchos codependientes:

Empujan sus pensamientos y sentimientos fuera de su conciencia a causa del miedo y la culpa. 

Se atemorizan de ser como son.


OBSESIÓN

 Los codependientes tienden a: 

 Sentirse muy ansiosos por los problemas y por la gente. 

Pensar y hablar mucho acerca de otras personas. 

Vigilar a la gente. 

Tratar de sorprender a la gente en malas acciones. 

Sentirse incapaz de dejar de hablar, de pensar y de preocuparse acerca de otras personas o de problemas. 

Abandonar su rutina por estar tan afectados por alguien o por algo. 

Enfocar toda su energía en otras personas y problemas.


CONTROL

 Muchos codependientes:

 Han vivido en situaciones y con personas que estaban fuera de control causando a los codependientes penas y desengaños. 

Tienen miedo de permitir que los demás sean como son y no dejan que las cosas sucedan de manera natura. 

No pueden manejar el miedo que experimentan frente a la pérdida de control. Piensan que ellos saben cómo deben ser las cosas y cómo debe comportarse la gente. 

Tratan de controlar los sucesos y a la gente por medio de su desamparo, de sentimientos de culpa, de coerción, amenazas, manipulación, dominio o de dar consejos.

Aunque eventualmente fracasan en sus intentos, intentan provocar la ira de los demás, sienten furstración y enojo; se sienten controlados por los eventos y por las personas.


NEGACIÓN

 Los codependientes tienden a:

 Ignorar o minimizar los problemas. 

Fantasear sobre cómo las cosas mejorarán mágicamente. 

Confundirse, deprimirse o enfermarse. Acudir con doctores o tomar tranquilizantes. 

Volverse fanáticos del trabajo. 

Gastar dinero en forma compulsiva, comer en exceso. 

Negar lo que sucede. 

Creer en mentiras y mentirse a sí mismos. 

Sentir que se están volviendo locos. 

 

DEPENDENCIA

 Muchos codependientes:

 No se sienten felices, contentos ni en paz consigo mismos. 

Buscan la felicidad fuera de sí mismos. 

Se pegan a cualquier cosa o persona que ellos piensen que les pueda brindar felicidad y se sienten amenazados por la pérdida de aquellos.

A menudo buscan amor de gente que es incapaz de amar. 

Creen que los demás nunca están cuando ellos los necesitan. 

Relacionan el amor con el dolor. 

Más que amar a las personas, las necesitan. 

No se toman el tiempo para juzgar si otras personas les convienen. 

Tampoco investigan si ellos aman a otras personas o si estas les caen bien. 

Centran sus vidas alrededor de otras personas. 

Concentran todos sus sentimientos de bienestar de sus relaciones en los demás. Pierden interés en sus propias vidas cuando aman. 

Dudan en su capacidad de cuidarse a sí mismos

Toleran el abuso para sentir que la gente aún los ama. 

Se sienten atrapados en las relaciones.


COMUNICACIÓN DÉBIL

 Los codependientes a menudo:

 No dicen lo que sienten, no sienten lo que dicen, no saben lo que sienten. 

Piden lo que desean y necesitan de manera indirecta, suspirando por ejemplo. 

No están seguros de saber cuál es el camino correcto. 

Hablan demasiado a fin de no comunicar lo importante.

Evitan hablar sobre sí mismos, de sus problemas, sentimientos y pensamientos.

Dicen que tienen la culpa de todo o bien, dicen no tener culpa de nada. 

Creen que sus opiniones no importan. 

Mienten para protegerse a sí mismos.

Se les dificulta expresar sus emociones de manera honesta, abierta y apropiada. 

Creen que la mayor parte de lo que tienen que decir es irrelevante. 

Comienzan a hablar con cinismo, de manera auto-degradante u hostil. 

 

LÍMITES DÉBILES.

 Los codependientes a menudo:

 Dicen no tolerar ciertas conductas en los demás y poco a poco incrementan su tolerancia hasta que permiten y hacen cosas que habían dicho que jamás harían. 

Permiten que otros los lastimen, y se preguntan por qué se sienten lastimados. 

Se quejan, culpan y tratan de controlar al tiempo que siguen actuando igual.

Finalmente se enojan y se vuelven completamente intolerantes. 

 

FALTA DE CONFIANZA.

 Los codependientes a menudo:

 No tienen confianza en sí mismos, no confían en sus sentimientos. 

No confían en sus decisiones, no confían en los demás. 

Tratan de confiar en gente poco digna de confianza. 

Piensan que Dios los ha abandonado, pierden la fe y la confianza en Dios. 

 

IRA

 Muchos codependientes:

 Se sienten asustados, heridos y enojados y reprimen estos sentimientos.

Viven con gente atemorizada, herida y llena de ira. 

Tienen miedo de su propia ira y de la ira de otras personas. 

Piensan que otras personas los hacen sentirse enojados. 

Se sienten controlados por el enojo de otras personas.

Lloran mucho, se deprimen, comen en exceso, se enferman, hacen cosas malvadas y sucias para vengarse, actúan de manera hostil o tienen estallidos violentos. 

Sienten cantidades crecientes de ira, resentimiento y amargura. 

Se sienten más seguros con su ira que con sus sentimientos heridos.


PROBLEMAS SEXUALES.

Tienen relaciones sexuales cuando preferirían que los abrazaran, los protegieran y los hicieran sentirse amados.

No disfrutan del sexo porque están muy enojados con la pareja, tienen miedo de perder el control.

Se alejan emocionalmente de la pareja. 

Reducen el sexo a un acto técnico. 

Pierden interes por el sexo. 

Inventan razones para abstenerse de él. 

Fantasean o tienen un romance extramaritaL.


LA CODEPENDENCIA ES PROGRESIVA

En las etapas tardías de la codependencia, los codependientes pueden:

Sentirse aletargados. 

Deprimirse, retirarse y aislarse. 

Experimentar una pérdida total de la rutina diaria y de la estructura, 

Abusan de sus hijos o son negligentes con ellos y con otras responsabilidades. 

Estan desesperanzados.

Planean escapar de una relación que sienten como una trampa para ellos. 

Piensan en el suicidio.

Son violentos.

Sufren enfermedades emocionales, mentales o físicas de gravedad. 

Experimentan trastornos en la alimentación (comer en exceso o demasiado poco). 

Se vuelven adictos al alcohol y otras drogas. 

 En síntesis, la codependencia es una dependencia de los demás: de sus estados de ánimo, de su conducta, de su enfermedad o bienestar y de su amor. Es una dependencia paradójica, parece que los demás dependen de los codependientes pero en realidad ellos son los dependientes. Parecen fuertes pero se sienten desamparados. Parecen controladores pero en realidad ellos son los controlados por ellos mismos, a veces por una enfermedad tal como el alcoholismo.


LA RECUPERACIÓN

  La recuperación es divertida y sencilla. No es fácil, pero si es sencilla, se basa en la premisa que han olvidado o que nunca aprendieron. "CADA PERSONA ES RESPONSABLE DE SI MISMA" Implica aprender una conducta a la que se dedicaran: cuidar de sí mismos.

REGLAS BÁSICAS DEL CUIDADO DE TI MISMO .... Esto Es Algo Que Quiero Compartirles ,,, Estas Reglas Para Mi Son (Lo Máximo ) Es como leer todos los días mi biblia,,, Me las impuse lo ago todos los días de mi vida espero les ayude también.


DESAPEGO 

El desapego no es la separación de la persona que te importa, sino de la agonía del envolvimiento Desapegarse significa que les permites a los demás ser como son, les das la libertad de ser responsables y de madurar y te das la misma libertad, vives tu propia vida al máximo de tu capacidad. Luchas por discernir qué es lo que puedes cambiar y qué no. Significa vivir el momento presente, vivir en el aquí y el ahora.


DEJAR DE REACCIONAR

Reaccionar significa actuar de manera impulsiva sin reflexión para ello. No debes tener miedo a la gente, es como tú. No debes dejar tu poder para pensar y sentir.No tomemos las cosas tan a pecho (a ti, a los eventos y a las otras persona). Jamás debes tomar la conducta de otra persona como el reflejo de tu autoestima. No tomes el rechazo como reflejo de tu autoestima.No tomes las cosas de manera tan personal. Tampoco te aflijas por pequeñeces. 

Libérate, no intentes controlar algo que no puedes LA VIDA MISMA

Y  no juegues a la víctima eres libre y sabes tomar decisiones 

No dependencia significa:

 Vivir tu propia vida.

Tienes la responsabilidad de identificar tus necesidades y satisfacerlas.

Tienes la responsabilidad de solucionar tus problemas o de aprender a vivir con aquellos que no puedes resolver.

Eres responsable por las elecciones que haces, de lo que das y de lo que recibes, de fijar tus metas y de cumplirlas, de disfrutar de tu vida, de la cantidad de placer que encuentras, de amar a alguien y de la manera en que expresas ese amor, de lo que haces a los demás y de lo que permites que otros hagan.

Ten un romance contigo mismo.

Aprende el arte de la aceptación el cual tiene 5 etapas: Negación, Ira, Regateo, Depresión, Aceptación.

Siente tus propios sentimientos, asume la responsabilidad de tu yo emocional. 

Fíjate metas. 

Mejora tu comunicación. 

Pon límites. 

Cuida tu físico. 

No beses sapos esperando príncipes. 

Deja de tratar de confiar en quien no confías. 

Aprende a ver a la gente con claridad. 

Aprende a vivir y a amar.

miércoles, 7 de octubre de 2009

CON TODO MI AMOR PARA MI MADRE….



CON TODO MI AMOR PARA MI

MADRE….

Y Llega el Momento…..

Y llega el momento en que perdemos la infancia y dejamos de ser hijos y dejamos de ser padres.

 Cuando crecemos dejamos el hogar original, el nido que nos vio nacer y aprender a volar solos y buscamos nuestra propia tribu y luego nuestro compañero o compañera para formar nuestro propio hogar, nuestro propio nido pero a pesar de que nos recibimos, conseguimos trabajos, nos casamos, tenemos un hogar, tenemos hijos sabemos en el fondo que podemos desandar nuestro camino y volver al hogar donde siempre seremos niños, hijos.

 Hasta que llega el día en que alguno de nuestros padres emprende el viaje final y se va y allí sabemos que ya no podemos volver porque no se puede volver a un lugar que ya no existe, puede seguir existiendo la casa el nido pero la familia original ya no está y allí es donde nos damos cuenta que no podremos volver que por fin llegó el día de seguir nuestro viaje para encontrar nuestro propio camino e inventar nuestra propia historia ésa que contarán nuestros hijos cuando nosotros dejemos de ser padres, el día de decirle adiós a la infancia. Entonces a veces reímos y muchas mas veces lloramos y finalmente hacemos las paces con el niño que fuimos y lo dejamos ir incluso quizás lo visitemos alguna vez recordando momentos en que teniendo 6, 8 o 10 años hemos sentido miedo o angustia frustración o desilusión, la mujer adulta visita a la niña que fue para decirle te amo mi niña, tranquila que todo saldrá bien verás que encontrarás tu camino que dejarás de sufrir que hallarás por fin la paz interior que tanto buscas y todo lo demás sea lo que sea que estés buscando y veo a mi niña que llora y la abrazo hasta que se calma hasta que una oleada de paz la envuelve y le digo que la amo que me perdone si la hice sufrir que es libre ya y la dejo ir en paz sabiendo que no voy a volver a verla pero que ella siempre estará en mi corazón que su inocencia me conservará pura y su sabiduría guiará mis pasos que su capacidad de asombro me salvará del tedio de la costumbre y su amor infinito me hará generosa y me dejará hallar la bondad en mi corazón para poder perdonar, sé que ella me acompaña y me susurra que no necesitamos a nadie para ser felices pero que es hermoso poder compartir nuestra felicidad, que somos seres puros y perfectos si sabemos encontrarnos a nosotros mismos y todo esto me dice en este viaje que es la vida, sus mensajes me los trae el viento, el paisaje, el calor del sol, las flores del camino y también sus espinas, la sonrisa de cada niño y la voz de cada desconocido que me alienta a seguir caminando y sé por fin que jamás estaré sola que ella siempre estará conmigo su manito pequeña entre las mías haciéndome sentir tan fuerte como un gigante.

Madre déjame volar, déjame ser, déjame ir que yo pertenezco a la vida, al mundo, que no soy tuyo para que te adueñes de mi vida que ya soy grande y tu amor me asfixia. Palabras que muchas madres de mas edad deben reconocer, sin embargo a ellas debo decirles que llega el momento en que dejamos de ser madres que ya no podemos seguir criando a nuestros hijos porque ya desde nuestra experiencia no hay ninguna lección que podamos enseñarles se nos han acabado las lecciones de vuelo y sólo nos queda el rol de acompañarlos, apoyarlos, alentarlos o solo estar a su lado y consolarlos cuando los dolores de la vida aprietan su pecho y hacen sangrar sus manos.

Debemos perdonar y perdonarnos por las lecciones mal dadas por los gritos a destiempo por el cariño que no pudimos entregar y a ellos por no ser los hijos que residían en nuestros preciosos sueños, debemos dejar de lado los reproches y recriminaciones. Sabemos que van a equivocarse y nos duele tanto, mucho hemos hecho por ellos, cada lágrima que lloramos, cada noche sin dormir, cada esfuerzo mas allá de nuestra fuerza, pero debemos comprender que esta no es una deuda que se pague a la persona con quien uno la contrajo es una deuda que se pasa de generación en generación y si supimos hacer bien nuestro trabajo se hará cada vez mas grande pues ellos harán un trabajo cada vez mejor.

  Madre déjame ir que mi camino es muy diferente al tuyo y ya no hay nada que puedas enseñarme, tú te casaste con el hombre que conociste desde tu adolescencia y con él hicieron un camino único, tuviste hijos, te recibiste, yo trabajo por mi cuenta y Dios me ha prestado un niño que sólo va ser hijo mío por un tiempo, me casé y fracasé y formé una nueva pareja y concibo la vida en pareja no como una unidad sino como dos personas cuyos caminos están paralelos por ahora pero cada uno recorrerá el suyo mientras esos caminos no encuentren una encrucijada y se bifurquen, que compartimos nuestra felicidad pero cada uno tiene la propia lo mismo que las cuentas bancarias y que las cosas  no significan tanto para mí aunque el esfuerzo haya sido grande quizás haya sido mayor el esfuerzo que su significado, porque ahora me doy cuenta que el amor es lo que contiene para mi la respuesta y el verdadero significado.

Madre recuerda que tu madre tampoco estaba de acuerdo con tus decisiones y también tenía miedo de que te equivocaras, pero que es un error sino una posibilidad de aprender, para poder seguir nuestro viaje mejor, más maduros y preparados, que si no me dejas ir me iré igual, evitaré tu contacto porque ahora lo que necesito es eso, equivocarme, cometer mis propios errores, pero debes estar contenta porque ya no te equivocarás con mi vida sino que seré yo la responsable, porque la vida de tus hijos, madre, es de ellos para que ellos hagan con ella lo que quieran aunque eso signifique su propia desilusión.

Ahora solo quiero que me acompañes que me apoyes y me quieras incluso que me consueles cuando siento que no doy más y me des fuerzas cuando siento que quiero abandonar la lucha. 

Ahora solo quiero que disfrutemos juntas el tiempo que nos queda en esta vida finita sin lastimarnos más sin pasarnos facturas simplemente queriéndonos respetándonos y disfrutando los buenos momentos que aún nos quedan por compartir.

 Madre esto no significa que no te amo sino que necesito crecer, yo sé que crecer duele pero aún así no quieres que me quede chiquitita, madre sólo déjame volar, te invito mamá a que vueles conmigo, volemos juntas mamá y verás que precioso es el firmamento a mi lado.

 LO SIENTO MAMÁ, PERDONAME Y GRACIAS!

 TE AMO MAMÁ.


Por: María Belén Sánchez

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